La música en la educación de nuestros hijos

  • Desarrollo de las áreas motoras, de comprensión y razonamiento verbal y espacial.- La audición musical guiada estimula las capacidades motoras, que se incrementan en cuanto se comienza a tocar algún instrumento. Difícilmente podrá desarrollar de otra manera esta capacidad de coordinación.
 
  • Desarrolla la creatividad: Potencia su imaginación y agilidad mental, facilitando la solución de problemas de forma creativa
 
  • Aumenta la capacidad de memoria: Su memoria visual, muscular/gestual y auditiva interactúan en un complejo proceso intelectual. Se amplia la memoria, fijando recuerdos (recientes y antiguos).
 
  • Se facilita el aprendizaje de otras lenguas.- Escuchar y leer con frecuencia canciones en otros idiomas te permite conocer palabras y pronunciación correcta de otros idiomas.
 
  • Favorece el entendimiento matemático.- El trabajo rítmico ayuda a la comprensión de las relaciones matemáticas y procesos de pensamiento complejos.
 
  • Eleva su confianza y enriquece el vocabulario.- Contribuye, sin duda, en la solución de problemas de falta de autoestima, especialmente durante la adolescencia. También permite que amplíen su vocabulario y la correcta acentuación de las palabras.
 
  • Refuerza la atención y la concentración.- Las personas con formación musical tienen mayor porcentaje de concentración que la media y demuestran ser más constantes y disciplinados en su día a día.
 
  • Facilita la socialización y el flujo de emociones y sentimientos.- Compartir la música con otras personas en conciertos y/o reuniones refuerza la seguridad de los jóvenes, brindándoles la oportunidad de establecer nuevas amistades o relaciones.
 
  • Reduce el estrés.- Muchos profesionales recomiendan escuchar música a quiénes sufren de ansiedad.  La música genera endorfinas y mejora el desarrollo del área cerebral implicada en la motivación y el placer.