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Supersticiones del teatro

A continuación, platicaremos algunas de estas arraigadas creencias y, por supuesto, te explicaremos la razón detrás de ellas:

 

  1. Usar algo amarillo.

En 1673, Jean-Baptiste Poquelin, mejor conocido como Molière, gran dramaturgo y actor, representaba su obra El enfermo imaginario cuando de repente, se sintió indispuesto y perdió la vida. Hay quienes dicen que murió en el escenario porque suena más romántico, pero en realidad fue en su casa. El punto es que en esa ocasión él vestía de color amarillo. Desde entonces, se dice que es de mala suerte llevar este color. En la actualidad, solo los más puritanos se espantan si se usa este color en alguna producción, pues hemos visto varias obras con personajes con vestuarios amarillos en las que no ha ocurrido nada desafortunado.

 

  1. Tejer lana.

Durante ensayos y funciones, los actores tienen mucho tiempo “muerto”. Algunos leen algún libro, otros se organizan para llevar juegos de mesa, grabar videos divertidos y subirlos a redes sociales, entre otras actividades recreativas. Pero hay quienes aprovechan para tejer alguna chambrita. Existen actores y directores que se escandalizan si ven a alguien hacer esto con lana, pues igual que con el color amarillo, están convencidos que traerá mala suerte. Pero hay otros más paranoicos, que prohíben el uso de agujas para tejer, pues en el teatro se trabaja mucho con las energías, y creen que éstas son “cortadas” por las agujas.

 

  1. Macbeth.

Entre todas las obras escritas por el genial William Shakespeare, se encuentra ésta, a la que es preferible referirse como “La tragedia escocesa”, pues tan solo mencionar su nombre dentro de un teatro, podría arrastrar una maldición, incluso si no es la puesta que se está ensayando o presentando. Esto puede deberse a varias razones. Una de ellas, que el escritor inglés utilizó conjuros reales en su texto. Otra, que un grupo de brujas no fue muy feliz por cómo son representadas en la obra y lanzaron un hechizo contra todo aquel que la trabajara.

Para cerrar, como ya dejamos claro que nunca debes desearle suerte a un artista escénico, te explicaremos por qué no solo no es ofensivo decir “Mierda”, sino que es de hecho un deseo cariñoso: En Francia, cuando una obra se estrenaba y era del gusto del público, habían muchos carruajes afuera del teatro, que eran jalados por caballos, quienes dejaban el “estacionamiento” lleno de sus heces por esperar a sus amos. Por lo tanto, si había mucha mierda, era porque la obra había sido un éxito. ¿Conoces alguna otra superstición del teatro?

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